La incompetenccia del esfínter esofágico inferior permite el reflujo de contenido gástrico hacia el esófago, con el consiguiente dolor urente. El reflujo prolongado puede causar esofagitis, estenosis y, rara vez, una metaplasia o un cáncer. El diagnóstico es clínico, a veces con endoscopia, con o sin pruebas de ácido. El tratamiento consiste en modificación de los hábitos de vida, supresión de la secreción ácida con inhibidores de la bomba de protones y, en ocasiones, reparación quirúrgica.
El reflujo gastroesofágico puede causar esofagitis, úlcera péptica de esófago, estenosis esofágica, esófago de Barrett y adenocarcinoma esofágico. Los factores que contribuyen a la aparición de esofagitis son el carácter cáustico del material de reflujo, la incapacidad para eliminar el material de reflujo del esófago, el volumen del contenido gástrico y las funciones protectoras de la mucosa local. Algunos pacientes, en particular lactantes, pueden aspirar el material del reflujo.
Elevación de la cabecera de la cama
Evitar café, alcohol, grasas y tabaco
Inhibidores de la bomba de protones, bloqueantes H2
El manejo de la ERGE no complicada consiste en elevar la cabecera de la cama unos 15 cm (6 pulgadas) y evitar lo siguiente: